Yo solo
espero,
que un día
me tomés de la mano y me digás que te equivocaste,
que no sabés
cómo ha sido posible la vida lejos de mi.
Volvamos de
nuevo al sillón, yo en tu regazo
y
levantémonos hasta que ambos estemos ahogados de tanto calor.
Solo que
esta vez, haremos unos cambios.
Vos me
prepararás un té de manzanilla cuando no me sienta bien,
harás el
desayuno de día por medio,
bailarás
conmigo en todas las fiestas,
lavarás mi
ropa,
me
preguntarás por mi día y apoyarás en todo lo que haga,
me dirás que
me veo linda no solo con la mirada,
me besarás
aunque haya mirones,
me llevarás
de paseo todos los fines de semana, a mi y a nuestros hijos que serán dos,
no hay
excusas, cuando menos a la Sabana.
También
tendrás que contarme uno que otro chisme,
para sentir
que sos mortal y por el contrario contarás menos chistes,
que eso
siempre te ha salido mal.
Ya no me
regañarás, ni me dirás que hacer como a una niña,
ni apagarás
la televisión cuando querás mi atención,
me dirás
“corazón, venga”
y yo sin
opción seré quién apague el mundo para estar junto a vos.
Otras cosas
no cambiarán, como que sea la primera en despertar en la mañana
y te
contemple dormido por largos minutos, tan vulnerable, tan inofensivo.
Como que me
burle de tu voz cuando gritas, porque parece de niña
Como que te
haga un masaje en la espalda cuando te vea trabajando en la casa
Como que
solo te abrace al dormir cuando te vea preocupado
Como que tu
madre me llame a mi y yo le conteste para contarle cómo estamos
y a rastras
te lleve a su casa porque yo mejor que nadie sé lo que significa extrañarte.
Yo por mi
parte, hoy soy más ordenada, seré yo quién limpie la casa.
Por lo demás
no trataré de ser alguien mejor para vos, seré quién soy y no conociste.
Seré la conversadora,
la política, la parrandera,
y te
advierto que también la coqueta.
Realmente no
sé si nos gusten estos cambios,
incluso
puede que ya no disfrutemos lo que antes sí.
¿Valdrá la
pena intentarlo?
Yo digo que
sí.
Eso tampoco
ha cambiado,
mis “sí” para
vos, mis diarios “te amo”.
 |
| Los amantes. René Magritte. 1928 |