Ella
es libre
Han
sido muchas las canciones ahogadas en su nombre,
por
ser la cabrona que desmanteló a los más ingenuas corazones
que
lucharon por saciar el fuego entre sus piernas
y
desenredar los nudos de su pasado.
Es
esa infeliz que ha decidido dejar de serlo,
a
pesar de vos,
a
pesar de ellos,
jurándose
la prohibición a ningún apego.
Es
esa que con su inquietante risa
aparenta
estar siempre bien
porque
decidió que con su tristeza será totalmente egoísta.
Pero
ella ha amado tanto.
Está
llena de primeras veces
porque
se hizo adicta a los amaneceres.
Prefiere
estar sola que ceder en algo
porque
su calor es de todos y de nadie.
Vos
fuiste uno de ellos,
que
compartiendo el mismo cuarto, viviste su ausencia.
A
pesar de esto, en tus noches a solas,
tu
memoria su nombre reclama
añorando
eso que a medias te daba.
A
ella, la que te tiene aquí,
a
ella la quién no es presa del tiempo,
de
vos,
ni
de nada,
esclava
de su libertad;
a
ella no sé si agradecerle. 
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