Mirá
que tu tiempo te he dado para que aprendás a vivir sin mi.
Aún
no sabés cómo me veo con otro de la mano,
cómo
me veo con otro tomándome por la cintura,
cómo
se ven mis labios contra los de alguien más.
Tampoco
sabés como me veo escuchando muy interesada las historias de otro
que
poco se parece a vos,
otro
que de la misma forma se interese por mis días.
Vos
en cambio, te paseás con ella delante mío,
la
llevás a los lugares donde guardamos un beso,
una
confidencia, una lágrima, una promesa.
Vos
no tenés pena en presentarla con nuestros amigos,
en
llevarla a conocer a tus padres,
en
mostrarle todo lo que amás,
todo
lo que amabas hacer conmigo.
así
que huyendo de ella,
sin
la menor consideración y sin darle tregua al tiempo,
te
buscaste a otra muy parecida a mi.
He
sido una niña buena,
que
te abrazaba en sueños para que lograras dormir,
incluso
para que encontraras a alguien que te hiciera feliz,
pero
que pronto…
Que
pronto parecés haberte enamorado,
eso
sí que no.
Es
tiempo de ser una niña mala.
No
mostraré más misericordia con quien se ha vengado de mi
solamente
por haberlo amado,
con
quien no es capaz de perdonar a quien se cansó de caminar a su lado.
Es
tiempo de ser una niña mala
y
hacer con otro lo que mejor hacíamos juntos,
bailar
un bolero olvidando a quiénes miran,
solo
que esta vez, entre esos que miran
tendrás
que estar vos.

No hay comentarios:
Publicar un comentario